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Un acto primordial consiste en oponer al aparente caos el espacio natural el presunto orden de los espacios artificiales. La posesión de un territorio campestre requiere otro acto primordial: señalar y materializar la propia presencia allí, es decir, mas inteligente lo que comenzó siendo instinto. La casa de hacienda materializa la relación del hombre con el campo.
La época colonial en la Nueva Granada le dio a ese mundo rural casi toda la arquitectura significativa, de origen europeo, que hoy confoma un patrimorno tan hermoso como invaluable.
El siglo XIX trajo consigo la transformación y la problemática de la conservación del mismo.
El presente volumen tiene por tema de fondo la relación casa-lugar-paisaje, examinada de un modo orientado al lector no especializado. La protagonista del relato es la casa de hacienda, por ser esta la forma construida más representativa de todos los valores históricos. estéticos y sociales que se conjugan en el dominio del mundo rural.
Actualmente, la arquitectura en el campo colombiano se conoce poco y se aprecia aún menos. Presenta una oculta e íntima belleza, y sus origenes y características rebasan la simple explicación histórica usual.
La cultura del campo no ha tenido la divulgación de su contrapartida urbana. El presente volumen ofrece al lector en general ideas e imágenes que lo lleven a pensar nuevamente en la arquitectura rural como en ese otro mundo donde el contacto con la naturaleza devuelve al hombre parte de la cordura que pierde en la ciudad.
No es éste un inventario total de casas de hacienda en territorio colombiano, lo cual estaría fuera del alcance del presente volumen, sino una selección de ejemplos y rasgos de éstas ligados entre sí por ideas no especializadas sobre sus orígenes, peculiaridades, virtudes y limitaciones.
El período colonial trajo a la Nueva Granada ideas básicas sobre cómo poseer y explotar el campo, pero se vio obligado a adaptarlas y transformarlas a las nuevas realidades del medio ambiente y la geografia de lo que era un mundo ignoto y desconocido. Surgió así una autenticidad de la casa de hacienda neogranadina que ya no era andaluza o manchega sino propia de los paisajes de una parte del Nuevo Mundo. Para ello era necesario un largo proceso histórico preparatorio en el continente europeo.
Se trata aquí de explicar la índole y la verdad de la casa de hacienda, primero neogranadina y luego colombiana, partiendo de sus orígenes distantes y próximos, y relacionando su historia con la de los pobladores españoles y criollos. Y también de exaltar sus virtudes y señalar sus limitaciones a través del cuidado afectuoso o la indiferencia de quienes construyeron casas y trabajaron el campo.
La arquitectura rural ha sido y sigue siendo fuente de espléndidas lecciones para quienes pueden entenderla profundamente en su esencial modestia y claridad.
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Diseño y edición:
• Benjamín Villegas
Textos:
• Germán Téllez
Fotografía:
• Antonio Castañeda Buraglia
Asesoría editorial:
• Franca Pacini
Coordinación de producción:
• Pilar Gómez
Diagramación:
• Mercedes Cedeño
Primera edición:
Noviembre de 1997
ISBN:
958-9393-33-0
Libro creado, desarrollado y editado en Colombia por:
Villegas Editores
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