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Al lector
Texto de:
Mauricio Obregón
Javier Obregón M-I
Desde 1998 hemos logrado publicar tres libros póstumos de mi padre. Dos de ellos, manuscritos suyos, y un tercero basado en la transcripción de Historia de los Descubrimientos, cátedra que por muchos semestres dictó en la Universidad de los Andes.
Durante la búsqueda de información para complementar estas publicaciones, con la valiosa ayuda de Edison Torres, me topé con un documento que me impresionó: Mauricio Obregón había recopilado sus columnas periodísticas, las había organizado cronológicamente, había buscado en su archivo fotográfico imágenes de sus anécdotas y había escrito un prólogo y un epílogo. De alguna forma, este libro lo dejó armado, listo para su publicación, al momento de su muerte.
Con el apoyo de mi madre y mis hermanos y con la colaboración del equipo de Villegas Editores le adicionamos fotografías e ilustraciones, hasta sentir que habíamos encontrado la forma adecuada para presentar la obra al público.
Todos aquellos que lo conocieron tienen algo que decir sobre mi padre, y uno de los comentarios más frecuentes es gocé mucho su columna Cóndores y Sirenas que publicaba en El Tiempo.
Espero que con esta publicación las vuelvan a disfrutar, organizadas por él mismo a manera de memoria autobiográfica.
Mauricio Obregón
Un colombiano sin igual, paradigma de aventureros iniciados, con una colosal disposición a medírsele con rigor y sin prejuicios a la reconstrucción fundamentada de aventuras míticas y periplos inimaginables que le antecedieron en la historia -desde los argonautas hasta los cosmonautas-, consignó muchas de sus experiencias en la columna periodística Cóndores y Sirenas, que por muchos años publicó en el diario El Tiempo de Bogotá.
Este libro, que recoge una selección de sus notas acentuadamente más autobiográficas, nos acerca al hombre detrás del viajero, en su propia percepción.
Su lectura nos corrobora la imagen que teníamos de él: un nauta, en el sentido clásico de la palabra, un hombre que viajaba con la mente y con el cuerpo, provisto de un radar interior y una antena sensible que lo sintonizaban con el mundo y cuanto en él acontecía. Con su vitalidad incorregible, Mauricio Obregón se apropiaba a cada paso del mundo
Este libro aspira a ser un homenaje del editor a este historiador y maestro, diplomático e ingeniero, piloto y marino, que asumió la vida como una respuesta frontal y creativa a su imparable devenir.
Mauricio Obregón (Barcelona 1921-Bogotá 1998). Educado en Stonyhurst, Oxford, M.i.T. y Harvard, embajador de Colombia en varias oportunidades, fundador del Museo Naval del Caribe en Cartagena, miembro de las Academias de Historia de Colombia y España y director de proyectos de oceanografía y arqueología submarina.
Conferencista y catedrático, dictó el curso de Historia de los descubrimientos en la Universidad de los Andes -de la que fue rector y miembro fundador, siguió a vela y en avioneta la ruta de los grandes descubrimientos y, desde el centro de control de la NASA, la de los novedosos vuelos espaciales.
Columnista de El Tiempo, director de la revista Semana, publicó una docena de libros y numerosos de artículos en diversos idiomas.
Capitán de vuelos de prueba de Grumman Aircraft y presidente de la Federación Aeronáutica Internacional, estableció el récord mundial de velocidad en aviones livianos.
Entre su distinciones se cuentan: Caballero de la Legión de Honor (Francia), Gran Cordón de la Orden del Libertador (Venezuela), US Navy Panamerican Gold Medal, Oficial de la Orden del Mérito Aeronáutico (Colombia), Orden Cristóbal Colón (República Dominicana) y Orden Isabel la Católica.
Si los partidos quieren recuperar su credibilidad tendrán que volver por sus ideas. El conservatismo tendrá que insistir en que la justicia social se puede lograr sin disfrazarse de socialista, y tendrá que proponer fórmulas verdaderamente conservadoras. ¿Qué esto lo condenará para siempre a la oposición? Tal vez sea esa su verdadera vocación. El liberalismo, a su vez, tendrá que dejarle la izquierda a los marxistas y aceptar que la libertad individual es inseparable de la economía. Le costará los votos de la extrema izquierda, pero ese puede ser el precio de su supervivencia.
Todos conocemos gente que deambula por la vida con una mirada vacía, intentando disimularla con risotadas. Se les ha perdido el alma, y sin alma no se puede aspirar a construir una vida que como toda obra de arte, grande o pequeña, requiere instintos despiertos, inteligencia, entusiasmo, y el pleno disfrute de los sentidos.
El hecho es que el artista primero desmenuza para luego sintetizar; es un ilusionista que escoge una realidad propia, perfecta o imperfecta, pero única. Luego es inútil que los críticos sigan oscilando entre la tolerancia y el dogma, o confundiendo la calidad con la moda.
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Créditos
Editor
• Benjamín Villegas
Coordinación de proyecto :
• Javier Obregón Martínez de Irujo
Departamento de Arte :
• Haidy García
Coordinación gráfica :
• Juan David Giraldo
Preprensa:
• Zetta Comunicadores
Impreso en Colombia por:
• Quebecor World Bogotá S.A.
Primera edición:
Enero 2004
ISBN:
958-8160-51-0
Libro creado, desarrollado y editado
en Colombia por:
Villegas Editores
Avenida 82 No. 11-50, Interior 3
Conmutador: 616 1788.
Fax: 616 0020
Bogotá D.C., Colombia
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