Composiciones literarias
Texto de: Retórica y Poética.
Las composiciones literarias en prosa se dividen en oratorias, históricas, didácticas y epistolares.
Las oratorias son los discursos, arengas u oraciones que se pronuncian delante de un auditorio.
Todas deben principiar por un exordio que prepare el ánimo de los oyentes y haga que escuchen con atención y benevolencia
En el exordio el orador debe hablar con modestia de sí mismo.
El exordio debe ser sencillo; pero en él ha de dejar ver el orador la valentia que le inspira el creerse con la justicia de su parte.
Debe ser trabajado con esmero y corrección; ha de nacer del asunto mismo sobre que se va a hablar, y ha de corresponder en género y duración al resto del discurso.
Después del exordio viene ordinariamente la proposición. Esta sirve para instruir a los oyentes del objeto del discurso. Suele llamarse narración, y este nombre le convendrá en los casos en que efectivamente haya que narrar hechos para declarar cuál es el objeto del discurso.
La confirmación es la tercera parte de un discurso. En ésta propone el orador los pensamientos capaces de inclinar el ánimo de los oyentes a abrazar una opinión o a adoptar una resolución
Los pensamientos que se emplean para probar una verdad, se llaman argumentos.
La peroración o el epílogo es la cuarta y última parte del discurso, En ella se coloca generalmente la moción de afectos; mas esto no quiere decir que no puedan también moverse en las otras partes
El objeto de la peroración o, epílogo es dejar fuerte impresión en los ánimo-.
Para conseguirlo, se recapitulan los principales argumentos, añadiendo reflexiones que realcen lo que ya se ha probado
Hay oratoria forense, política y sagrada.
La primera comprende todos los discursos pronunciados delante de tribunales o de jueces para hacer que se condene o se absuelva a alguno, ya en causa criminal, ya en causa civil.
La oratoria política comprende íos discursos pronunciados en las reuniones en que se deciden cuestiones relativas al gobierno de los pueblos,
Pudiera formarse clase aparte de la popular, la cual comprende las arengas dirigid,¡ una concurrencia que se supone estar compuesta de gente de todas las clases sociales, y pronunciadas siempre para excitar o calmar sentimiento.
También podría formarse otra clase de las arengas,
militares, composiciones concisas, enérgicas y brillantes, -encaminadas a despertar el entusiasmo bélico.
A la oratoría sagrada pertenen los discursos sobre asuntos de religión pronunciados delante de cierto número de oyentes
De las muchas reglas que se han dado para la composición de todo genero de discursos, sólo expondremos ,dos, por ser las más interesantes.
1ª El asunto de un discurso ha de ser siempre uno. Un punto capital y genérico puede dividirse en otros ,que estén comprendido- en él; pero lo que de ellos se -diga ha de encaminarse a probar o a ilustrar el principal
2ª El asunto no ha de ser demasiado general y vago, sino que se ha de circunscribir e individualizar.
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