Erudición
Texto de: Retórica y Poética.
Con el prurito de Mostrar erudición se afean los escritos, La erudición es la instrucción, la ciencia, el cúmulo considerable de conocimientos que posee un hombre. La erudición es, por supuesto, indispensable para escribir bien; y el buen escritor da a conocer que es erudito escribiendo como debe escribirse, ilustrando a sus lectores o produciendo en ellos las buenas impresiones o el recreo que la obra debe producir según su género y según la intención con que se haya compuesto. Pero el escritor que deliberadamente se propone lucir enterando a sus lectores de que sabe mucho y de que mucho ha leído, se granjea fama de pedante e infunde en los ánimos de sus lectores la prevención de que ha escrito para hacerse admirar de ellos, para hacerles palpar que es superior a ellos; con lo cual, sin que éstos lo adviertan, sienten lastimado su amor propio y se disponen a buscarle defectos y no dejarse convencer o persuadir.
La abundancia de citas, de transcripciones y de imitaciones de otros autores es una de las causas de la repugnancia con que hoy leernos muchas de las obras más afamadas de los siglos pasados. Tales citas, transcripciones e imitaciones son como desigualdades en que tropieza quien va leyendo y que despojan el estilo de la lisura que debe distinguirlo.
Demás está advertir que hay obras que, versando justamente sobre las que otros autores han compuesto, no pueden dejar de contener gran, copia de citas y transcripciones necesarias.
Sonlo también en exposiciones de doctrina que deban apoyarse en autoridades o ilustrarse con especies tomadas de ciertos autores, v. gr., en una pieza de literatura sagrada, pues la autoridad de la Sagrada Escritura y de los Santos Padres es lo que más fuerza y eficacia puede dar a composiciones de ese género. Pero el que las escribe o las pronuncia debe procurar que las citas y la inserción de pasajes no hagan pesado el estilo.
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