Crítica
Texto de: Retórica y Poética.
La crítica es el examen razonado que se hace de una obra literaria para señalar sus bellezas y sus defectos; para descubrir e! por qué de éstos y de aquéllas, y el grado de originalidad que haya en la pieza, para decidir a qué escuela o a qué género pertenece, y para dar razón de los fines con que se ha compuesto, de su moralidad, de sus tendencias políticas, religiosas, sociales, etc.
Si los principios del crítico no son ya bien conocidos del público, debe explicar conforme a cuáles hace e! examen y gradúa el mérito de la obra que juzga.
Los críticos caen a menudo en la tentación de adoptar un lenguaje festivo y de valerse de chistes y burlas, por ser así muy fácil dar atractivo a lo que escriben ydesacreditar lo que censuran. También son inclinados a censurar o ridiculizar la persona del autor cuyos trabajos juzgan. Haciendo cualquiera de estas dos cosas se, desautorizan, pues los lectores creen que lo que los ha guiado no es el deseo del triunfo de la sana doctrina y del buen gusto, sino el de hacer leer y celebrar sus propios escritos.
Uno de los objetos que con más frecuencia se propone el crítico, es la comparación de la obra que examina con otras obras, Mediante esta comparación se puede juzgar acerca del grado de originalidad de un escrito y acerca del género o de la escuela a que pertenece.
La natural inclinación a comparar una obra con otras, pone al autor de la crítica en ocasión (ocasión de que debe huír) de hacer pedantesca exhibición de sus conocimientos literarios.
Hay una crítica que considera cada obra en su conjunto y en sus fines, y que prescinde de menudencias y nimiedades. Esta no puede ser ejercida con provecho y lucimiento sino por quien posea vastos conocimientos literarios especulativos y haya manejado los autores célebres de las diferentes épocas; ni por aquel para quien sea extraña la materia sobre que versa el escrito que juzga.
Otra crítica hay que analiza las composiciones para señalar los defectos que haya en sus partes: ésta sólo es útil para dar a conocer a los principiantes los rudimentos de¡ arte de escribir.
A la primera de estas especies de crítica perteneceria una que se hiciese del Quijote, en que se enseñara cómo ese libro, que a los poco avisados puede parecer, compuesto únicamente para procurar solaz y hacer reir, contiene profundas, variadas y sanas doctrinas sobre muchisimos de los objetos de la ciencia humana; en que se hiciera advertir cuán capaz es de depurar en los lectores el gusto literario; en que se pusiera a la vista el acierto con que su autor hace contrastar en su héroe principal y en Sancho los sentimientos generosos y elevados, con la ruindad y el egoísmo-. en que se explicase de qué manera acabó con la afición a los libros de caballerías, y en que se mostrara a éste como monumento el más glorioso de la lengua castellana.
Quien escriba una crítica tal del Quijote, poco o nada parará mientes en que Cervantes, después de haber contado en el capítulo 23 de la primera parte que a Sancho le habían robado su jumento, se olvida de ello y dice pocas líneas más adelante que Sancho iba montado en él; ni hará mérito de tal o cual locución, como apeóse asimismo Sancho y don Quijote, en que se falta a las que hoy miramos como regla de sintaxis.
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