Poemas épicos
Texto de: Retórica y Poética.
Un poema épico, o tina epopeya, es la relación en verso de una acción ilustre, difícil y memorable.
La acción debe ser una, grandiosa, interesante y de extensión proporcionada.
La unidad no excluye los episodios, que son ciertos incidentes casuales enlazados con la acción principal, pero no tanto que sin ellos no hubiera podido verificarse.
La grandeza consiste en que la empresa tenga el esplendor suficiente para que pueda ser celebrada en tono elevado y majestuoso. A esto contribuye que no sea de fecha reciente.
El asunto ha de ser interesante para la nación en cuya lengua se ha de escribir el poema, o de tal celebridad, que pueda interesar a todas las naciones.
En los más de los poemas épicos que se han escrito se han introducido personajes naturales y sobrenaturales.
Entre los personajes se ha escogido uno principal para ser como el alma de la empresa.
El plan del poema épico es semejante al de la tragedia.
La narración en el poema épico debe estar enriquecida con todas las bellezas de la poesía, pues no hay composición que requiera más fuerza, elevación, dignidad y fuego.
A este género pertenecen también ciertas composiciones, como La victoria de Junín, de Olmedo, destinadas a celebrar y engrandecer algún hecho o algún personaje, que son épicas por la grandiosidad de la acción, lo importante de los personajes, y la pompa y majestad del estilo y el lenguaje; pero que se diferencian de la epopeya por ser de menos extensión y por tener un plan menos vasto y completo.
|