Composiciones en verso
Texto de: Retórica y Poética.
Nunca podrá darse una definición cumplida de la poesía Nosotros nos contentamos con decir que poesías son aquellas composiciones, que estando en verso, tienen por objeto dar ejercicio a la imaginación y al sentimiento más bien que a la razón.
Hay escritos en prosa en que son poéticos el asunto, el lenguaje y las formas empleadas; pero a éstas nadie da el nombre de poesías, aunque a las veces a sus autores sí se les coloque en la categoría de poetas, como sucede con Chateaubriand.
Las composiciones poéticas son directas cuando en ellas el autor habla directamente con sus lectores.
Indirectas, aquellas en que él no habla nunca, sino ciertas personas en cuya boca pone toda la composición, y se llaman dramáticas, es decir, composiciones en las cuales las personas de que se trata obran o están en acción.
Mixtas son aquellas composiciones poéticas en que ya habla el autor, ya los personajes que él introduce.
El lenguaje y el estilo de las composiciones serias en verso deben ser diferentes del lenguaje y del estilo que pueden emplearse en la prosa.
Sólo el buen gusto natural, auxiliado por la lectura de los buenos poetas, puede hacer conocer perfectamente esa diferencia.
Pueden, sin embargo, ser provechosas las observaciones siguientes:
Muchísimas palabras y locuciones que pueden ser empleadas por las personas más instruídas, en obras en prosa de tono elevado, no tienen cabida en composiciones poéticas. Ejemplos: garantías individuales, cálcuculo matemático, industria pecuaria, probabilidades adversas.
Tales palabras y locuciones, rechazadas por la poesia, son muchas veces técnicas, o a lo menos, se aseméjan a las técnicas,
En composiciones serias de cierta clase, como en las sátiras, pueden entrar muchos términos que repugnarían en composiciones de otra clase.
En poesía se puede usar de ciertas licencias, tales como la de decir do y doquier por donde y dondequiera; derredor y redor por rededor; espíritu. crueza, por espíritu, crudeza; pece y felice por pez y feliz; apena, mientra y entonce, por apenas, mientras y entonces; Tibre por Tliber.
Se puede poner el articulo el por el artículo la en casos como el siguiente: «De los montes el altura>; así como suprimir el artículo. v. gr. «Despeñó airado en Etna cavernoso.
Usase también en poesía de arcaísmos, corno el que consiste en emplear las formas antiguas de ciertos verbos, v. gr. vide, vido, viéredes, decirte he: y como el de dar a ciertas voces tina aceptación anticuada; v. gr. pesadumbre por peso.
Está autorizado por poetas de primera nota el empleo de ciertos latinismos en las composiciones poéticas como remitir por deponer o mitigar; reclamar por volver a clamar; poner por deponer.
No podrían estas voces ser toleradas en prosa en dichis acepciones, como tampoco natura, dea y diva, antro, ignoto, albo, ostro y otras dicciones llamadas poéticas.
En poesía es lícito dislocar el acento de océano y el de impío, diciendo oceáno e ímpio
Hay aún otras cosas en que se distingue el lenguaje de la poesía M de la prosa, a saber: ciertas inversiones que en ésta serían demasiado atrevidas, y el más. frecuente uso de epítetos, imágenes, composiciones, perífrasis, prosopopeyas y tropos.
Inversión un poeta puede separar los demostrativos. del sustantivo; el adjetivo. el sustantivo que califica, un complemento de la palabra a que se refiere, etc., v. gr.:
« Esta que miras grande Roma ahora.. >
(Quevedo)
«Las filas Agricán postreras tala»
(Bello)
Los complementos que empiezan por la preposición de o por la preposición a, pueden en verso anteponerse a la palabra que les rige.
«No de purpúrea fruta, o roja, o gualda,
a tus florestas bellas
falta matiz alguno...
(Bello)
Veamos otras inversiones:
«¡Oh! no extrañéis, si de su planta leve
salpica el lodo, y en el lodo altera
la no, hasta entonces, desflorada nieve».
(Ferrari)
«Yo vi del polvo levantarse audaces,
a dominar y perecer, tiranos ... »
(D. L. de Moratín)
«Cantemos al Señor que en la llanura
venció del ancho mar al trace fiero ... >
(Herrera)
«No cura si la Fama
Canta con voz su nombre pregonera>
(Fr. Luis de León)
Fuera de las licencias dichas, los poetas se toman la de emplear el artículo femenino por el masculino, diciendo, v. gr , la aroma; la de alterar el régimen: Viéronte y te temblaron»; «Ese tu salvador que suspiramos»
«Hasta dentro en palacio, en los reales»;
«Y el alma henchida en celestial consuelo»,
«Y sus mármoles abre a recibirme».
No todas las licencias se pueden usar en todo género de composiciones. Las licencias poéticas no son, por otra parte, enteramente arbitrarias y caprichosas; apóyanse todas en algún uso anterior, y el empleo que de ellas se haga ha de estar justificado por razones de concisión o de energía.
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