Composiciones epistolares o cartas
Texto de: Retórica y Poética.
No se trata aquí de la forma epistolar que un autor
puede dar, como muchos han dado, a una novela, a una relación de viajes o a una composición de cualquier otro género. Estas composiciones no forman clase aparte.
Vamos a tratar de las cartas que cualquier individuo escribe a cualquiera otro, sobre asuntos particulares 0 públicos, sin intención de darlas a la estampa.
Las reglas útiles; que pueden darse para su composición son !as siguientes:
1º El estilo ha de ser natural y sencillo. Vienen tan mal en una carta como en la conversación familiar la afectación, las cláusulas demasiado numerosas o musicales, los símiles que no sean breves y sencillos, la erudición, los términos poco usados, el tono remontado, las personificaciones, los apóstrofes Y todos los demás adornos semejantes a éstos.
2º Esta naturalidad y sencillez no excluye los pensamientos ingeniosos y profundos
3º El lenguaje y el tono han de ser familiares en aquel grado que corresponda a la mayor o menor intimidad que haya entre los dos corresponsales; a la mayor o menor importancia del asunto, y a la mayor o menor dignidad de la persona a quien se dirige la carta.
4º La sencillez y el tono familiar que recomendamos en las cartas, no autorizan un total descuido y desaliño. En lo escrito se exige siempre más corrección y esmero que en la conversación.
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